SIMILAR A UNA FOTO DE LOS PALESTINOS CONTRA ISRAEL

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La violencia es igual aquí, allá y en todo el mundo

Autor              Bernardo Ptasevich

No he analizado en profundidad el alcance de la nueva ley propuesta en la República Argentina y que puede afectar a los jubilados para bien o para mal según quien opine. Pero no hace falta saber quien tiene la razón, porque no hay violencia mala y violencia buena toda violencia causa daño y si es absolutamente irracional aun mucho más.

La TV en vivo desde el lugar de los hechos

Mientras miraba la television EN VIVO, y a no ser por el idioma, me parecía ver a los palestinos tirando piedras sobre los soldados israelíes. Pero no, eso no sucedía en Medio Oriente, esto sucedía en uno de los margenes del Rio de la Plata. Las diferencias entre ambos casos es tan abismal como incredible. Tomando en cuenta de que Israel es un país en permanente guerra defensiva y según la prensa internacional un país agresor, conquistador de territorios y muchas otras frases inexactas, lo que sucede en Argentina adquiere ribetes espectaculares. Miles de delincuentes, pichones de sicarios, asesinos violentos organizados, llegan al lugar de la protesta cargados de municiones y armas inofensivas, como ser hondas, piedras de gran tamaño, clavos, bombas molotov, bolas de vidrio, escudos, máscaras, palos y otras más, lo que literalmente podemos llamar un arsenal y se ponen en primera línea como al frente del reclamo que para ellos solo es una excusa. Y detrás, miles de personas se manifiestan por un reclamo que consideran justo, dando el escenario adecuado para que los violentos puedan destilar su odio y hagan su trabajo.

Las comparaciones son odiosas pero es imposible no hacerlas

Es cierto que no hay punto de comparación, pero es imposible no relacionar a tantos energúmenos tirando piedras de uno y otro lado del mundo. Nunca un grupo tan grande de palestinos se acerco de esa forma a la policía o el ejército lanzando tantos proyectiles durante tantas horas sin recibir la respuesta adecuada. En la Plaza y también en la Av. 9 de Julio, esta situación se mantuvo durante varias horas, en forma ininterrumpida, convirtiendo en proyectiles las veredas, bancos, monumentos y lo que encontraron a mano. A medida que la respuesta policial no llegaba, los manifestantes violentos se sentían más valientes, llegaron hasta los camiones lanza agua, que parecían un pomo plástico de carnaval, tirando chorros que eran recibidos como un refresco ante el agobiante calor de la multitud. Ver a un montón de policías taparse con los escudos la parte alta pero recibiendo en las piernas el impacto de exorbitantes piedras que eran lanzadas con odio y con el fin de hacer el mayor daño posible, era una imagen surrealista. Luego nos enteramos que una juez que generalmente apoya todas las causas en las que el Kirchnerismo está involucrado, prohibió a la policía utilizar armas o disparar contra quienes les atacaban, salvo con agua de los hidrantes, o en caso de extrema necesidad con balas de goma. Fue así que se vieron totalmente superados.

Guerra de palabras, agravios y estrategias

En la Cámara de Diputados, se jugaba la otra parte de esta trama organizada. La oposición y en especial quienes responden a la ex presidenta trataban de suspender la sesión entre gritos, insultos y chicanas. El objetivo era levantar la sesión para que la ley no se vote, con el argumento de que afuera había represión policial. Y confieso que nunca vi hasta ayer a una policía más contenida, soportando hasta la humillación los ataques y los insultos, basta ver como quedaron los cascos y los escudos. Es cierto que horas más tarde las motos salieron a despejar la zona, pero que querían? que los dejen entrar al Congreso a destruir todo lo que encuentren a mano?. Una larga lista de oradores aseguraba que la sesión no terminaría hasta primeras horas de la mañana. No podía despegarme del televisor que seguía trasmitiendo en vivo, más los canales de noticias en la red que mostraban lo que sucedía dentro del recinto y en diferentes puntos de la protesta. Las imágenes resultaban increíbles, más propias del argumento y la mente de un productor cinematográfico.

Algunos legisladores querían salir en la foto

De repente un legislador, el diputado Leopoldo Moreau, devenido últimamente en defensor de Cristina Kirchner y de sus actos, acompañaba personalmente a un herido a la carpa médica que estaba allí instalada. Los gestos políticos como este se refractan a la sociedad a través de los medios. Casi nos hacen pensar que los violentos eran buena gente, que solo se manifestaron para defender sus derechos. Pero eso era imposible, las imágenes no mienten. El odio en sus rostros, el descontrol en sus actos y la perfecta organización premeditada de tipo militar que usaron en sus ataques a la autoridad que cuidaba los vallados era suficiente para saber que no son los dueños de la razón, esa que no puede imponerse por la fuerza. Mucho más tarde, a esa altura con unos 20 policías heridos por esos grupos que cada vez eran más numerosos y casi sin defenderse, además de patrulleros destruidos, motos incendiadas y veredas destruidas por completo, comenzaron a detener personas de la manifestación. Lo que más asombraba es que la mayoría no eran esos que tiraban piedras, molotov y todo lo que hubiese a mano, o trajeron municiones en sus ómnibus y camiones. Como si existiera un pacto secreto, “a esta gente no la toquen porque va a arder Troya”. Este es el panorama dantesco que nos muestra la Argentina de hoy y que hace imposible convivir en forma civilizada.

La ley fue aprobada y pronto se sabra la verdad

A mis amigos latinos que me dicen que están preocupados por los atentados o enfrentamientos entre Palestinos e Israelíes, puedo asegurarles que Argentina ha superado con creces la violencia que a veces nos toca vivir. En pocos meses sabremos si la ley es buena o mala para los jubilados, aunque el tema se seguirá utilizando políticamente. Si los acontecimientos de ayer no hubiesen sido generados por este tema, se hubiesen generado pronto con cualquier otro, porque son parte de una estrategia, porque el objetivo es volver al poder quitando de allí a quienes ganaron en elecciones democráticas y limpias. Por ahora tendrán que esperar nuevas elecciones, con candidatos nuevos ya que muchos de sus líderes están en la cárcel a la espera de juicios y condenas sobre delitos que están comprobados. No conseguirán con la violencia cambiar las reglas. Ni el ejército ni otras organizaciones se plegaron a estos intentos de desestabilizar el sistema. Los responsables de la violencia están más que identificados. Si no van presos sera una burla a la sociedad.

El futuro de la Argentina está en juego

No hay futuro sin presente, por lo cual para construirlo hay que tomar medidas que hagan viable vivir el día a día. La ex Presidenta y ahora Senadora Cristina Kirchner, está acusada de muchos delitos. Tendrá que justificar su patrimonio y el de su familia ante la ley. Pero no solo tiene fueros, tiene a La Campora y otros aliados que alimentó con dádivas durante su gobierno que ahora deben pagar los favores recibidos. Ni ella ni los demás personajes de su gobierno que hoy están presos, van a entregar su libertad sin haber luchado con todas las armas a su alcance. Van a mentir sin parar, a esconder pruebas y si hace falta utilizaran la violencia de sectores extremistas para desestabilizar el gobierno actual. Mauricio Macri aparece como muy pasivo aunque su aparición reciente en conferencia de prensa le devolvió mucho protagonismo en un mensaje pacificador y mesurado. El no quiere involucrarse en el juzgamiento de los personajes y las acciones del gobierno anterior considerando que debe dejar que la justicia actúe acorde a la ley y la separación de poderes que debe respetarse. Hasta ahora la justicia ha llegado tarde. La obtención de fueros por parte de la ex presidente actuó con más rapidez y la agarro con las defensas bajas.  De todos modos al Presidente argentino lo van a acusar de estar organizando una persecución política a la oposición. Su imagen sufrirá deterioro después de lo sucedido y más si la ley recientemente aprobada no demuestra ser buena para los mayores. Es momento de que aparezca ante los votantes y la población en general como un líder fuerte, que toma decisiones y al que no se puede amedrentar tan fácilmente. Hace unas horas dio el primer paso con su aparición publica y su mensaje. De lo contrario su capital político se irá esfumando. Hay muchos ciudadanos que no saben bien a quien creer, y muchos creen en lo que está equivocado. La Argentina parece estar destinada  a la violencia política, a la falta de respeto por las instituciones, y a la obstrucción de las acciones de gobierno. Si los ladrones y delincuentes tienen fueros que los protegen y si son ellos los que dictaminan lo que deben hacer los ciudadanos o manejan la justicia, el futuro se ve muy sombrío. Así como están las cosas y aunque las comparaciones son odiosas, es más pacífico, seguro y tranquilo vivir en Israel que en la República Argentina.